
Lo que aprendimos en mayo en Gaiara
Lo que aprendimos en mayo en Gaiara Presencia mindfulness para mujeres Había una vez una mujer que siempre iba un poco deprisa. No corría porque quisiera escapar.Corría porque pensaba que, si hacía las cosas bien, si llegaba a tiempo, si resolvía lo pendiente y ordenaba el ruido… entonces podría descansar. Y así pasaban los días. Una mañana, antes incluso de saludar al sol, abrió el móvil como quien abre una puerta conocida.Pero justo antes de tocar la pantalla recordó algo. Tres respiraciones. Una. Dos.